domingo, 18 de enero de 2015

Cómo sabemos que giramos alrededor del Sol

Todos sabemos, supongo, que la Tierra gira sobre sí misma y que a su vez gira alrededor del Sol. Al parecer hay alguna gente, muy minoritaria, que no piensa lo mismo. El otro día me encontré este vídeo:
   
El principal problema de este vídeo es que no explica por qué las cosas son así. Las figuras que generan las órbitas de los planetas del Sistema Solar pueden ser esas (yo no lo se) pero no explica qué fuerzas o interacción las genera de esa manera. Por lo que he leído en el blog que ponen, tiene toda la pinta que lo justifican porque hay una especie de diseño divino que hace que así sea. Es un clásico "con lo bonitas que son las flores, como no va a existir Dios".

El modelo heliocéntrico nació aproximadamente 300 o 400 años antes de Cristo, y siempre había perdido la batalla frente al modelo geocéntrico generalmente por contravenir las convicciones religiosas (bueno, humanas en realidad) de que somos somos la hostia, molamos mucho y nuestro ego es el centro del Universo. Fue Copérnico el primero que comprobó a base de telescopio que los planetas conocidos giran alrededor del Sol. Es decir, completamente deducido de la observación. Galileo y Kepler complementaron estas observaciones aportando más objetos celestes y matemáticas que explicaban los movimientos. Una vez que se supo que los planetas conocidos daban vueltas al Sol, no fue muy difícil demostrar que la Tierra también lo hacía y que se encontraba entre Venus y Marte en ese giro.

Menos de 50 años después de que Galileo fuese pasado por la lumbre (a la Inquisición le gustaba la carne bien pasada), Isaac Newton formuló la Ley de Gravitación Universal. Fue en ese momento cuando se pudo no sólo observar y saber, sino explicar el movimiento de todos los astros celestes. La fuerza de la gravedad explica que sueltes un objeto y caiga al suelo, explica el movimiento de la Tierra o la Luna y explica cualquier movimiento de los astros que vemos en el firmamento, y ha permitido que lancemos satélites o que tengamos la EEI en órbita. Y esa es la cuestión, no solo describir, sino explicar.

Ahora sabemos que la Luna gira alrededor de la Tierra porque la Tierra la atrae y evita que se aleje. Por la misma razón, sabemos que los planetas giran alrededor de el Sol. Gracias a la fuerza gravitatoria sabemos cuando vamos a ver un eclipse o el paso de un cometa. La gravedad nos está permitiendo no solo explicar la realidad, nos está permitiendo predecirla. El modelo geocéntrico sencillamente no explica ni predice nada.

El vídeo que al comienzo de esta entrada nos muestra unas trayectorias muy bonitas, pero la Tierra no puede ser el centro del Universo, sencillamente porque contradice la ley de la gravedad, que día tras día comprobamos como cierta.



1 comentario:

  1. Ay, pero son unas órbitas tan bonitas!! Como las que se hacen a boli con esos cacharros que venden en los mercadillos :D :D Yo habría llamado al blog "el aguafiestas", ya lo sabes :-*

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