Un clásico que se lee en internet sobre los medicamentos homeopáticos es "Pues a mí me funciona". Hasta ahora, los análisis clínicos medianamente serios, solo han sido capaces de igualar su efecto al del placebo. Es decir, para el mundo científico, la posibilidad de curarse tomando medicamentos homeopáticos es la misma que curarse rezando. No es responsabilidad mía ponerlos aquí, el que quiera que los busque. Sencillamente, me voy a limitar a exponer algún argumento usando el sentido común y algún que otro conocimiento de física, química y matemáticas de andar por casa.
Y alguien estará pensando que, por ejemplo, también hay gente que dice que funciona en niños, o en bebés. Ese argumento me lo paso por el arco del triunfo con la misma facilidad que la de cualquier padre norteamericano me diga que a su hijo lo ha curado un predicador itinerante. También habrá quien me diga que las vacunas homeopáticas funcionan. Nos ha jodido, porque está vacunado un alto porcentaje de la población que evita el contagio y protege al no vacunado.
Pongamos ejemplos: Supongamos un niño que tiene algún tipo de problema de educación, algún trastorno de comportamiento o, sencillamente, es un cabrón con pintas. Los padres lo llevan a un psicólogo. La psicología no es ni mucho menos una ciencia exacta y es muy difícil diagnosticar muchas cosas aún. El psicólogo no da con el problema, o el niño es un cabrón con pintas. Los padres recorren varios psicólogos y psiquiatras hasta que uno les diga que su niño es hiperactivo. Perfecto. Habitualmente, los niños hiperactivos tienen muchísimos problemas de concentración, y por eso los médicos les dan anfetas, o algo muy parecido. Paradójicamente, está demostrado que con estos estimulantes los niños hiperactivos aprenden a centrarse en una sola cosa (como estudiar con un redbull) y no a distraerse persiguiendo mariposas. Si tu niño es un cabrón (o tiene otro trastorno) y le das anfetas, la acabas de liar. Pardísima. Evidentemente, esos padres te dicen que en cuanto el niño tomó el medicamento homeopático, todo empezó a mejorar. Claro, tu hijo acaba de dejar las anfetas. Después de ese infierno, cualquier cosa te parece mejor, y claro, ahora es un cabrón mucho más relajado en comparación con los dos últimos meses.
Otro ejemplo: A mí el oscillococcinum me ha curado la gripe. ¿Sí? No me digas más, en 7 días te dejó como nuevo. Exactamente igual que si bebes mucha agua.
Así podríamos estar hasta el infinito, y es que hay que tener en cuenta algunas cosas, como que el efecto placebo y nocebo tienen efecto no solo sobre el enfermo, sino también sobre las personas que cuidan de él. Si crees que tu hijo tiene menos fiebre debido al producto que le estás dando, dormirás mucho mejor que si crees que el producto que le das no sirve para nada y esa bajada en su fiebre de unas décimas se debe a que lo acabas de bañar.
Por terminar, diré lo que viene en miles de sitios en internet y la propia definición de homeopatía. La homeopatía da por hecho que el agua tiene memoria. Lo repito: que el agua tiene memoria. Es curioso que el agua recuerde que le echaron vísceras de pato en un laboratorio, pero olvide que resbaló por un monte, fue bebida por un ciervo, estuvo en su vejiga o en sus heces, acabó en el pantano, le echaron lejía para ser apta para el consumo y acaba en ese laboratorio tras ser purificada para fabricar el producto. También dice que lo que te crea una enfermedad, diluído en agua, te lo cura. Los medicamentos homeopáticos para el insomnio se basan en diluir cafeína en agua. No me digáis que no son entrañables.
Y sigo con algunos datos guays. Un protón pesa 1,6*10^-27 Kg. Es decir, 0,0000000000000000000000000016Kg (el 1 debería ser la vigésimo séptima cifra tras la coma). Y en cambio, el oscillococcinum dice que ha diluído en 200C (ver tabla de disoluciones homeopáticas). Eso es 400 ceros después de la coma. Es decir, ni de coña hay un sólo átomo del principio activo en la pastilla final. Ni de coña. Todo su supuesto funcionamiento se basa en que el agua tiene memoria selectiva. Sólo por poner un ejemplo, os diré que la concentración de arsénico en el agua permitida por la ley es de 0,00000001. 8 decimales nada más. Y el arsénico es uno de los elementos más peligrosos para la vida que existe.
Sed sinceros. Si hubiera anticonceptivos homeopáticos ¿los usaríais? ¿Y una píldora del día después? ¿Una vacuna para el ébola? Además con principios tan científicos como "lo que te crea la enfermedad, te lo cura" la vacuna del VIH tiene que estar chupada de hacer.
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